miércoles, 8 de abril de 2009

problemas habemus....

Hoy al salir de la fortaleza de Helm Trogg y Zordan han querido desviarse del camino, sin dar razones. No les he puesto problemas, y les he acompañado como siempre, pueden dar por hecho que les acompañaría al mismo infierno, pero algo me extraña en ellos últimamente. Hemos llegado a un pueblo envuelto en la bruma, con una torre que sobresalía al fondo. En principio nada que llamase la atención, pero han insistido en explorarla, tampoco me considero quien para discutir, siempre apoyo a mis compañeros y si Zordan, que es el que más prisa tiene de todos ha tirado para adelante pues alli hemos ido los demás. Ha habido alguna queja de los demás, pero les hemos convencido para seguir, hacer una pausa de cuando en cuando para explorar una torre vacía no está mal, verdad? Pues está fatal cuando la torre está llena de trampas, y para colmo custodiada por engendros vampíricos. Tenía que haber olido a esos aprendices de vampiro nada más entrar en la torre, pero no sé por qué no sentía la presencia de mi Señora Tymora con tanta intensidad dentro del pueblo como estoy acostumbrado. Seguro que mis poderes estaban mermados, no he dado pie con bola, y para colmo me dolía la cabeza. A pesar de que instintivamente he apartado la mirada de los ojos de esas criaturas, no he sido capaz de avisar a tiempo a mis compañeros. Vaya líder estoy hecho, será mejor que le deje el puesto al estirado.
Tampoco he reaccionado a tiempo para socorrer al pobre Gallidix, al que han dejado seco como un trapo tendido en el suelo. Encima ni siquiera he sido capaz de darle descanso a su cuerpo, pues se ha levantado como uno de ellos antes de que pudieramos reaccionar. Su cara reflejaba auténtico odio hacia nosotros por haberle abandonado a su suerte. Hoy ha muerto un gran gnomo, chapuzas y excéntrico como todos los de su raza, pero un amigo leal, y le lloraré durante varios dias, espero que podamos acabar con su engendro y darle paz a su alma, pues esta vez no nos hemos atrevido a atacarle, y una expulsión mia le ha hecho huir. Y para colmo de males casi termina con nosotros un mimeto. Un mimeto, ni más ni menos que un mimeto, espero que ninguno de mis compañeros se vaya de la lengua sobre este incidente en la taberna, seríamos el hazmerrerir toda la noche.

En la taberna las cosas no han mejorado. Algo pasa entre nosotros, me he dado cuenta en combate de que cada uno iba a su bola, pero despues de ver la discusión que ha estallado entre nosotros pienso que es solo la punta del iceberg. Trogg me oculta algo, y tambien Brempa y el estirado, están actuando muy raro últimamente. El detonante de la discusión ha sido una joven paladina, quien con bastante gracia y bastante poco tacto ha pedido acompañarnos, yo la hubiera admitido inmediatamente, está buena incluso para ser enana, pero las desgracias sufridas ultimamente hacen que algunos de nosotros desconfíen incluso de una persona que emana tanta bondad. Trogg incluso ha desafiado mi autoridad, que desfachatez, a un líder se le puede cuestionar en privado, pero nunca ante extraños. En fin, a ver que pasa, Zordan ha propuesto ponerla a prueba, hablaré con él a ver que se le ocurre, aunque siendo paladina en mi opinión basta con pedirle un juramento de lealtad. Basta y sobra, a ver que paladín se atreve a romper la palabra dada por juramento sobre su señor. Pero en fin, si mis compañeros no están contentos, habrá que despejarles las dudas. Y con ese bárbaro ya hablaré en privado, le pase lo que le pase no es razón para tocarme las pelotas lo que me las ha tocado desde que salimos de Azhkatla.

2 comentarios:

  1. Jeje ¿el estirado? ¿quien es ese? jeje guay muy claro y conciso si señor

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